¿Realmente creías que Dios iba a dejar la tierra sin justicia? ¿Realmente creías que Aquel que creo todo lo que existe iba a dejar a los que sufren, sufrir eternamente por causa de la maldad y la locura del pecado de los hombres?

¿Realmente creías que el Juicio era algo para asustar a los ignorantes, una especie de cuento piadoso? ¿Realmente creías que todo ese dolor que provocaron las voluntades libres se quedaría sin respuesta?

Es más fácil creer en la “bondad” de un dios que todo lo permite, o en la lejanía de un dios que nada le importamos, o aun mejor, en la ceguera de la vida sin-Dios.

Pero lo sabias, siempre lo has sabido, siempre en el silencio aun en contra de todos esos “razonamientos” sabias que El ahí estaba, clamando por todo aquello que hiciste mal, por todo aquello que era contrario a tu dignidad de persona, de hombre, de hijo.

No vale la ignorancia, no vale los razonamientos. La seriedad de la Justicia Divina, ese temblor y terror… nos alcanzará a todos algún día. Muy pronto.